No es solo una bici. Es otra vida.

Hoy me he comprado una cargo bike.

La típica bicicleta con sillitas para llevar a los niños al colegio. Una decisión sencilla, si se mira desde fuera. Pero para mí ha sido mucho más que eso.

Es la primera vez en mucho tiempo que tomo una decisión por mí. No por los demás. No buscando aprobación. No midiendo si a alguien le parecerá bien o no.
Por mí.
Y, claro, por mis hijos. Pero, sobre todo, por la mujer que los cría.

A partir de septiembre los llevaré al cole en bici. Y los recogeré en bici.
Ese gesto, tan cotidiano, tan simple, marca un antes y un después en mi forma de estar en el mundo. Porque elegir cómo me muevo también es elegir cómo me siento.

Siento que algo se está moviendo por dentro. En la pareja también hay cambios. Cambios buenos. Sin conflictos. Y por primera vez en mucho tiempo, me permito tener esperanza.

Empiezo a entender que cuando una mujer toma decisiones desde la intuición —sin pedir permiso, sin esperar validación— algo se activa.
Algo muy poderoso.
Algo que no solo cambia tu vida… sino también la de los que te rodean.

A veces, todo empieza con una bicicleta.
Y otras veces, con atreverte a pedalear distinta.

-B.

Posted in

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.