Tenerlo todo y no tener nada

Desde fuera, parece que lo tengo todo:
Trabajo estable.
Pareja.
Hijos.
Un hogar.

Pero por dentro…
siento que no tengo nada.

No tengo espacio para respirar.
No tengo pausa.
No tengo deseo.
No tengo claridad.
No tengo alegría.
No tengo esa ligereza que alguna vez imaginé que traería «tenerlo todo».

Me siento atrapada en la vida que se supone que es “la buena vida”.
La que nos han inculcado.
La que nos hacen creer que es la mejor para nosotras.
La que el sistema nos empuja a seguir sin preguntarnos si realmente la deseamos.
Trabajo, pareja, hijos, casa…
Y el alma, en pausa.

Y me cuesta decirlo.
Porque siento culpa.
Porque hay quien daría todo por tener lo que yo tengo.

Pero lo que yo anhelo no se mide en logros.
Lo que anhelo es sentido.
Es vitalidad.
Es ser yo sin disfrazarme para el mundo.

No quiero tirar todo.
Solo quiero volver a mí.

¿Esto también te pasa a ti?
Yo ya me lo estoy trabajando… quiero reparar esa ventana, la ventana de mi vida.

-B.

Posted in

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.